Atentado de ETA en La Rioja
ESTABA CARGADO CON SETENTA KILOS DE EXPLOSIVOS Atribuyen al grupo Vizcaya la colocación del coche-bomba junto al cuartel de Calahorra
Joan Mesquida ha cifrado en 70 kilos la cantidad de explosivos de la que estaba compuesta la bomba que ETA hizo estallar este viernes en Calahorra. Según el mando único, "aún es pronto para determinar la composición" del artefacto. Responsables de la lucha antiterrorista atribuyen el atentado a tres etarras que podrían formar parte del "grupo Vizcaya". Entre ellos se encontrarían Jurdan Martutegi y Arkaitz Goikoetxea.
En declaraciones en el hospital comarcal de Villajoyosa (Alicante) tras visitar a un agente de la Policía Nacional herido esta madrugada al ser disparado por dos delincuentes en Benidorm, Mesquida ha explicado que todavía "es pronto para determinar la composición" del explosivo.
Ha añadido que ahora los expertos proceden a analizar el contenido de las cámaras de vigilancia de la zona donde se produjo el atentado y a seguir "otras líneas de investigación", aunque parece ser que "fueron varios individuos" los que participaron en la colocación del coche-bomba.
También se ha referido a la pareja dueña del vehículo utilizado por ETA para cometer el atentado, hallada por la policía autónoma vasca en un monte de Álava, y ha apuntado que "han aportado algo de información", aunque ha evitado ofrecer más detalles.
Las cámaras de seguridad han grabado al terrorista que aparcó el coche-bomba, pero los investigadores creen que en esta acción le pudieron acompañar otros dos etarras, que formarían parte de la infraestructura de ETA en Vizcaya, que parece "consolidarse" como estable.
Las fuerzas de seguridad consideran que este grupo sería el autor de más de la mitad de las acciones de la banda desde el fin de la tregua y que opera no sólo en Vizcaya, ya que, según fuentes de la lucha antiterrorista, podría haber participado también en otras acciones en Guipúzcoa y Logroño.
Las fuerzas de seguridad creen que este grupo estaría integrado por Jurdan Martitegi y Arkaitz Goikoetxea, que contarían con el apoyo de una red de miembros de ETA no fichados por la Policía. La imagen de Martitegi, quien tiene una altura cercana a los dos metros, aparece desde finales del pasado mes de febrero entre las fotografías de los terroristas más buscados.
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